Los Rays de Tampa Bay y los Yankees de New York volverán a enfrentarse por tercera ocasión en la Serie Divisional de la Liga Americana. El conjunto de la Florida llega con ventaja de dos victorias al Yankee Stadium y solo necesitan un triunfo para sellar la serie. Por su parte los neoyorquinos no tienen margen de error y deberán obtener la victoria en esta jornada si pretenden continuar en competencia.
Tampa aprovechó su estado de local en el Tropicana Field y sacó dos victorias a base de pitcheo en el juego uno con Rasmussen impecable y aporte ofensivo de Aranda. En tanto durante el segundo duelo los Yankees dejaron varias deficiencias defensivas que sus rivales supieron aprovechar.
Tampa pone en Nick Martínez el control del juego 3
Los Rays subirán a Nick Martínez al montículo para abrir este tercer compromiso ante los Yankees. El derecho de 36 años es el encargado de frenar la ofensiva de los Yankees este miércoles. Martínez fue figura relevante en la temporada regular de los Rays.
Sumó 15 victorias y cargó con seis derrotas en 180 inning de labor. Aunque su efectividad no fue la más óptima (3.10 ERA), Martínez logró un dominio estable desde el montículo con 109 ponches y solo 26 bases por bolas. En tanto, durante la etapa de playoffs, Nick acumula ocho partidos y sus opuestos le batearon para .171 de average.
Los Yankees depositan confianza en Max Fried para el juego 3
Por su parte, los Yankees de New York tienen previsto utilizar al estelar zurdo de 32 años Max Fried para abrir el juego este miércoles en el Yankee Stadium frente a los Rays. El serpentinero de Santa Mónica, California, volverá al box desde que lanzó seis entradas ante Boston en el juego 2 de la Serie Wild Card.
Será la tercera vez que enfrenta a los Rays de Tampa en la temporada. Su última aparición ante el conjunto de Florida fue el 22 de septiembre en doble cartelera donde cargó con la derrota en 6.2 inning de labor. Sin embargo esto no es indicativo de su futuro desempeño este miércoles.
En su etapa regular dejó balance de cinco victorias e igual cantidad de derrotas. Su efectividad descansó en 2.80 ERA y propinó a sus adversarios 104 ponches. Ahora tiene la responsabilidad de impedir que los Rays produzcan anotaciones en las primeras entradas y dejar el encuentro con el marcador favorable a su equipo para lograr el necesario triunfo y seguir con vida en estos playoffs.
