Los Astros superaron este domingo en Sacramento a los Athletics con pizarra final de nueve anotaciones por cero y sellaron así su avance a la postemporada por novena ocasión en los últimos diez años (ocho veces como campeón divisional).
El equipo de Houston, que necesitó esperar hasta la última jornada del calendario regular para garantizar su continuidad en el torneo, terminó con récord de 81-81 y se convirtió en el primer campeón divisional en la historia de MLB bajo el actual formato de 162 partidos, que no logra el cometido con balance positivo en victoria y derrotas.
Pese a eso, los Astros se mantuvieron en la cima de su división (ya fuera en solitario o empatado con otro rival) en 55 de las 162 jornadas que disputaron, lo cual evidencia cierto grado de dominio en llave que rindió, quizás la peor actuación de todos los tiempos en materia de rendimiento colectivo. También estuvieron 13 jornadas como sublíderes, 25 en tercer lugar, 56 en cuarto y 13 en el sótano.
Houston contó con la ayuda de los Minnesota Twins, quienes minutos antes habían derrotado a los Rangers en Minneapolis, dejando a estos últimos sin opciones y asegurando el avance de los del sur Texas. Los Rangers llegaron abrazados (80-81) con sus archirrivales estatales a esta última jornada, pero al haber perdido la serie particular entre ambos sus posibilidades de clasificación eran ya bastante reducidas.
Peter Lambert pidió la pelota para este crucial partido tras haber iniciado el jueves el primer juego de esta serie. Realizó 62 pitcheos y tenía apenas dos días de descanso, sin embargo lanzó dos entradas en blanco para la causa sideral. Luego los novatos Ethan Pecko (3.0 IP) y Miguel Ullola (1.0 IP) avanzaron otro tramo del choque antes de que este último le entregara la bola al zurdo Bryan King, quien a su vez retiró el séptimo.
Los también novatos Logan VanWey y Tatsuya Imai fueron llamados a lanzar el octavo y noveno episodio, dando por terminada la actuación del cuerpo de lanzadores visitantes y sellando lo que fue su novena blanqueada de la temporada. El zurdo Brady Basso, un nativo del área circundante de Houston (Pearland) cargó con el revés por los anfitriones.
Del lado ofensivo, los texanos conectaron una docena de inatrapables, entre los cuales destacó un cuadrangular solitario de Christian Walker, un triple del encendido novato Lucas Spence y dobletes a las cuentas de Yainer Díaz y Nick Allen. De los nueve que alinearon como titulares sólo Taylor Trammell e Isaac Paredes (ambos de 3-0) se fueron en blanco.
Yordan Álvarez y su 2026 con los Astros
Por su parte el cubano Yordan Álvarez, hoy como bateador designado, se fue de 4-1 y dejó su línea ofensiva en .316/.432/.601/1.033, liderando todos y cada uno de los principales cuatro splits a nivel de Grandes Ligas. Solo otros tres jugadores pudieron hacerlo en lo que va de siglo y todos fueron MVP: Barry Bonds (2002), Miguel Cabrera (2013) y Aaron Judge (2025).
Álvarez finalizó con 34 dobletes, un triple, 42 cuadrangulares, 106 carreras empujadas y otras 105 anotadas. Recibió 109 bases por bolas (incluyendo 33 de carácter intencional), unos números que con toda seguridad lo convertirán en el cuarto jugador cubano en conquistar el máximo galardón individual que se otorga en MLB (uniéndose a Zoilo Versalles, José Canseco y José Abreu).
Los Astros ahora se prepararán para recibir desde el martes la visita de los Medias Blancas de Chicago en la ciudad de Houston. Los primeros dos partidos de la serie de comodines arrancarán a las 4:00 pm, CT. Houston le ganó la serie particular 5-2 a Chicago esta temporada.

Cubanos en Grandes Ligas
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