Después de un complicado fin de semana en Queens, donde los New York Mets barrieron a los Miami Marlins, el equipo reaccionó y ahora ha ganado cinco de sus últimos seis juegos, además de conquistar dos series consecutivas. La más reciente quedó sellada con una victoria de 4-1 sobre los Tampa Bay Rays.
Por primera vez desde el 1 y 7 de abril, el abridor de los Marlins, Sandy Alcántara, completó siete o más entradas en aperturas consecutivas. Tras registrar su peor salida de la temporada frente a los Toronto Blue Jays, el derecho dominicano ha dado un giro a su campaña. Este domingo, ante un sólido conjunto de Tampa Bay, lanzó siete episodios, permitió una carrera, cinco hits y una base por bolas, mientras ponchó a siete bateadores.
Alcántara se encuentra ahora a solo cinco ponches de alcanzar los 1,000 en su carrera y además superó a Josh Johnson en la lista histórica de victorias de la franquicia, ubicándose en el tercer lugar. Ricky Nolasco continúa siendo el líder histórico de los Marlins con 81 triunfos.
“Creo que son muchos ponches”, dijo Alcántara en español. “Pensé que iba a llegar hace mucho tiempo, pero la lesión me retrasó un poco. Los 1,000 ponches están cerca y estoy emocionado por la oportunidad. Ojalá pueda mantenerme saludable por muchos años más y lograrlo con esta organización que me da la oportunidad de estar aquí cada día y salir a competir cada quinto día”.
La única carrera que permitió Alcántara llegó en la parte alta de la tercera entrada, cuando Yandy Díaz conectó un sencillo impulsor para darle ventaja de 1-0 a los Rays. A partir de ahí, el as dominicano silenció por completo a la ofensiva rival.
Con las recientes lesiones en la rotación, los Marlins se han visto obligados a recurrir a varios juegos de bullpen. En ese sentido, las salidas largas de Alcántara representan un alivio para los relevistas. Además, con el día libre del lunes, todo el cuerpo de lanzadores estará disponible para el inicio de la serie del martes frente a los Arizona Diamondbacks.
Tras su actuación del domingo, Alcántara lidera las Grandes Ligas con 89.1 entradas lanzadas, superando por poco al zurdo de los Philadelphia Phillies, Christopher Sánchez.
“Uno marca en el calendario el día que le toca lanzar”, comentó el mánager Clayton McCullough después del partido. “Sientes que puedes contar con seis o más entradas de él, y eso es exactamente lo que ha hecho durante toda la temporada, especialmente en sus últimas aperturas. No solo por la cantidad de innings, sino por la calidad que ha mostrado en lo que ha sido un gran año”.
La defensa también respaldó al derecho durante gran parte de la tarde. En el primer inning, Kyle Stowers capturó una línea de 104.1 mph conectada por Richie Palacios, evitando un probable extrabase. En la cuarta entrada, Javier Sanoja le robó un batazo de extra bases a Junior Caminero, quien posteriormente terminó bateando para doble play. Más adelante, Owen Caissie evitó un jonrón de Cedric Mullins con una destacada atrapada.
En la séptima entrada, Alcántara ponchó a Víctor Mesa Jr., pero Joe Mack completó la jugada al retirar a Mullins cuando intentaba robarse la segunda base. Aunque inicialmente fue decretado quieto, los Marlins retaron la decisión y la repetición confirmó el out para completar una doble matanza.
“Me siento muy bien cuando ellos ejecutan esas jugadas detrás de mí”, expresó Alcántara. “Todo se hace más fácil y uno se siente más fresco cuando la defensa hace ese trabajo. Te da mucha más confianza”.
Por Tampa Bay, el recientemente convertido en abridor Griffin Jax mantuvo a raya a la ofensiva de Miami durante cinco entradas sin permitir carreras. Sin embargo, los Marlins respondieron en el sexto inning ante el relevista Garrett Cleavinger.
Liam Hicks recibió boleto y posteriormente Otto López conectó un triple impulsor, su tercero de la temporada, para empatar el encuentro. Acto seguido, Kyle Stowers elevó de sacrificio para remolcar a López y darle ventaja de 2-1 a Miami.
En el séptimo capítulo, McCullough utilizó a Esteury Ruiz como bateador emergente por Owen Caissie. Ruiz negoció boleto, al igual que Jakob Marsee, y ambos ejecutaron con éxito un doble robo de base. Más tarde, Joe Mack bateó una roleta que terminó convirtiéndose en una jugada clave cuando el receptor Hunter Feduccia no pudo controlar el tiro del campocorto Taylor Walls, permitiendo que Ruiz y Marsee anotaran para ampliar la ventaja a 4-1.
Ruiz, adquirido por los Marlins desde los Los Angeles Dodgers durante el receso de temporada, ha aportado exactamente lo que el equipo necesitaba, e incluso más. En 32 juegos, batea para .196/.300/.471/.771, con tres jonrones, seis impulsadas y un wRC+ de 110.
Además, se robó su base número 11 de la campaña y se unió a Marsee (16), Xavier Edwards (11) y López (10) como los cuatro jugadores de Miami con al menos 10 bases robadas. Los Marlins son actualmente el único equipo de las Grandes Ligas con cuatro jugadores que han alcanzado esa cifra y continúan liderando MLB con 76 bases robadas.
“La presión que genera cuando está en circulación es enorme”, explicó McCullough. “Los lanzadores y receptores rivales tienen que estar pendientes constantemente de él. Su capacidad para tomar bases extra y crear oportunidades es impresionante. Ese estrés que provoca es algo muy valioso para nuestro equipo”.
Con la victoria, los Marlins mejoraron su récord a 31-35, colocándose a solo cuatro juegos de la marca de .500 y a 3.5 juegos del último puesto de Comodín en la Liga Nacional.
Miami descansará el lunes y regresará a la acción el martes para iniciar una serie de tres encuentros frente a los Arizona Diamondbacks. Max Meyer está programado para enfrentar al exmarlin Zac Gallen a las 6:40 p.m. (ET).

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