El lanzador cubano Raisel Iglesias se apuntó salvamento por segundo día consecutivo, este jueves, en la jornada más reciente de la Major League Baseball. El cerrador principal de los Bravos de Atlanta sumó otro rescate en el triunfo de su equipo, seis anotaciones por cinco, sobre los Padres de San Diego en un duelo disputado en el Truist Park ante 29,441 aficionados.
Con este juego salvado, Raisel llegó a 21 en la temporada y se mantiene en el top-10 de la MLB en este departamento. Actualmente comparte el puesto ocho junto al relevista de los Azulejos de Toronto, Louis Varland. Por otra parte es quinto entre los líderes de la Liga Nacional, solo superado por Riley O’Brein (STL/26), Mason Miller (SD/25), Johan Duran (PHI/24) y Paul Sewald (AZ/23).
De manera general, para Iglesias, este fue su salvamento 274 en 12 campañas en Las Mayores. Con esta cifra se coloca en el lugar 35 de todos los tiempos en un prestigioso listado que encabeza el panameño Mariano Rivera (652). Además es el segundo mejor lanzador cubano en este acápite, por detrás del holguinero Aroldis Chapman (390). Entre los serpentineros activos en la Gran Carpa es cuarto, idéntica posición que ocupa dentro la franquicia de los Bravos de Atlanta con 118 triunfos asegurados.
Actuación de Raisel Iglesias este 23 de julio
Raisel Iglesias se hizo cargo del montículo en la parte alta de la novena entrada, como sustituto del también relevista Danny Young, cuando ya su equipo dominaba 6×5 en la pizarra. Trabajó durante un capítulo completo en el que no permitió anotaciones, aunque le conectaron dos hits. No regaló bases por bolas y ponchó a dos de los bateadores que enfrentó.
Comenzó su actuación retirando por la vía de los strikes al emergente Sung-Mun Song y luego hizo fallar a otro suplente, Jackson Merrill, en un elevado atrapado por el jardinero izquierdo Mauricio Dubón. Cuando parecía que todo estaba bajo control, dos sencillos consecutivos de Jake Cronenworth y Fernando Tatis Jr, en ese orden, hicieron saltar las alarmas. No obstante, Raisel tomó un segundo aire y ante Luis Rengifo recetó su segundo ponche de la jornada, el que decretó el fin de las acciones en el desafío.
El pinero realizó un total de 17 envíos hacia el home plate, divididos en 14 strikes (82%) y tres bolas (18%). Utilizó en su repertorio nueve rectas (53%), siete cambios (41%) y una sinker (6%). La velocidad promedio de sus lanzamientos fue de 91.6 millas por horas, alcanzando una máxima de 95.4 mph con la recta y una mínima de 87.8 con el cambio.
