El cubano Orlando Ribalta sumó otro relevo positivo este miércoles 10 de junio durante el descalabro de su conjunto, los Nacionales de Washington 10-11 ante los Gigantes de San Francisco, en la MLB. Este compromiso se disputó en el Oracle Park y contó con la presencia de 32 459 aficionados.
El villaclareño fue enviado al box en el octavo episodio, con par de corredores en posición anotadora, sin outs. Lo hizo sustituyendo al serpentinero Paxton Schultz, momento en el que ganaban los Nacionales 9-4.
El primer bateador al que se midió fue Drew Gilbert, quien roleteó por la inicial, completándose el out con la asistencia del propio Ribalta. La jugada permitió la anotación de la quinta rayita por parte de los locales.
Acto seguido empuñó el madero el emergente Buddy Kennedy, ante quien el cubano tiró un wild pitch, favoreciendo la sexta carrera materializada en el desafío por los Gigantes. En total Kennedy se enfrascó en un duelo de cinco pitcheos con el antillano hasta que fue retirado por la vía de los strikes con una recta de cuatro costuras a 96.3 mph.
Orlando Ribalta cumplió con su rol en derrota de Washington
Para poner fin al episodio, Ribalta hizo fallar a Casey Schmitt, este mediante elevado capturado por el patrullero central Jacob Young. Fue todo en el encuentro para nuestro representante, pues en el noveno resultó reemplazado sobre el montículo por Gus Varland.
La entrada resultó fatídica para los Nacionales, quienes vieron como los Gigantes fabricaban cinco rayitas y los dejaban al campo, para deleite de la afición. En resumen, Orlando Ribalta tiró un episodio, en el que no le dieron hits ni le marcaron carreras, con un “cafecito” recetado.
Realizó 10 envíos para el plato, de los cuales 7 cayeron en zona buena (70 %). Cinco de sus disparos sobrepasaron las 95 millas por hora, con una velocidad máxima de 96.6 mph con su sinker versus Kennedy.

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