Por Raúl Hernández Lima
Los Industriales asaltaron el 5 de Septiembre con la motivación de dejar a los cienfuegueros hundidos en el sótano y acercarse a la zona de clasificación. Los elefantes entretanto defenderían su casa hasta las últimas consecuencias.
Así comenzó el choque y los azules cayeron rápido sobre los envíos de Lázaro Blanco. Una en el primero, otra más en el segundo y el juego pintaba feo para los sureños que veían como una de sus principales cartas no encontraba la forma de dominar.
Era la hora de reaccionar para los locales. El joven Bryan Chi no soportó el vendaval y explotó sin sacar outs en la fatídica entrada donde toleró 5 de las cuales dos resultaban limpias. La mala defensa de él mismo y su receptor Frank Camilo Morejón colaboraron con la cosecha de los verdes que ahora tomaban el mando de las acciones.
Los habaneros respondieron con otra instantáneamente después de concluidas las angustias colgados del brazo de Eddy Abel García. Igual se quedaron cortos descontando una, que desapareció con la riposta cienfueguera.
Parecía que todo estaba dicho a la altura del sexto pero los Capitalinos no estaban dispuestos a rendirse. Por fin lograron deshacerse de Blanco y sensacionalmente empataron el choque a seis. Los nervios se apoderaron de las acciones y ambos mentores comenzaron la guerra táctica para llevarse la importante victoria.
Miguel Lahera se encargó de neutralizar cualquier amenaza azul y mantuvo la pizarra inamovible hasta la novena. Por el otro lado, Pedro Álvarez llegó a la conclusión sin la sombra de un solo hit, sin embargo dejó el camino para Yandi Molina con un hombre de su responsabilidad en circulación.
La escena quedaba lista para que Yusniel Ibáñez se vistiera de héroe por enésima vez para los de casa y con un batazo a los profundo del left-center dejó tendidos a los Industriales en el campo. Con ello ponía el pie sobre las esperanzas capitalinas que mirarán desde el fondo como se complica la clasificación.
Siete carreras por seis marcaban el costoso descalabro de los de Anglada que tuvieron en César Prieto un verdugo terrible impulsando 3 con un triple, a la postre su único imparable del partido. La victoria de los centrales pone al rojo vivo la tabla de clasificación y hace pensar en un final electrizante de la segunda etapa de esta 59 Serie Nacional de Béisbol. Seguramente estaremos ahí para disfrutarlo.