El cubano Víctor Mederos tuvo un inusual destaque como bateador este viernes 17 de julio durante la victoria de su equipo, los Bravos de Atlanta, por amplio marcador de 15-1 sobre los Rangers de Texas, en la MLB. Este encuentro aconteció en el Truist Park y contó con la presencia de 40 147 aficionados.
El villaclareño fue enviado al box en el octavo capítulo, con la pizarra 12-0 favorable a su conjunto. Lo hizo sustituyendo al estelar abridor Chris Sale, a la postre ganador del compromiso, y quedando como tercer madero en la tanda, puesto ocupado previamente por el inicialista Matt Olson.
El primer bateador al que se midió fue Ezequiel Durán, quien falló en elevado al jardín derecho. Luego, Cam Cauley disparó doble y Elias Díaz cedió el segundo out en fly rumbo a la pradera derecha.
Con el inning a punto de mate, Nicky Lopez le despachó sencillo remolcador con dirección hacia el bosque izquierdo y la amenaza se extendió tras otro imparable de Juston Foscue. Sin embargo, Víctor Mederos cortó la rebelión al obligar a Alejandro Osuna a fallar en foul fly capturado por el antesalista Austin Riley.
Víctor Mederos sumó su primer turno al bate en su andar por la MLB
En la parte baja del octava, el alto mando de Texas puso sobre el montículo a un jugador de posición, el receptor Kyle Higashioka, momento que aprovechó Mederos para, en un atípico turno al bate, ligar incogible rumbo al jardín izquierdo. El batazo empujó dos anotaciones para el plato, poniendo a la postre las cifras definitivas del choque.
En el noveno, Mederos retiró de 1-2-3 a la ofensiva rival. Evan Carter fue dominado en fly fildeado por el antesalista suplente, Kyle Farmer. Josh Jung se ponchó y, para cerrar el partido, Jake Burger fue dominado en roletazo de segunda a primera.
En resumen, Víctor Mederos tiró dos entradas, en las que le pegaron tres hits y le marcaron una rayita, con un “cafecito”. Realizó 34 envíos para el plato, de los cuales 22 cayeron en zona buena (64.7 %).
Doce de sus disparos sobrepasaron las 95 millas por hora, con una velocidad máxima de 97.5 mph con su recta de cuatro costuras versus Jung. Todo ello en un partido inolvidable desde el punto de vista personal, en el que firmó su primer turno al bate en su carrera en la Gran Carpa.

