Conozco a muchos aficionados que gustan de sacar números tras números y ofrecer pronósticos de todo tipo. No los critico, pues esa es una de las principales atracciones del béisbol.
Pero esta 56 Serie Nacional se me antoja una de las más complicadas de los últimos tiempos. Si lo duda, échele una mirada al estado de los equipos y, salvo los Cocodrilos de Matanzas, distanciados desde la arrancada, el resto de los equipos están muy cerca unos de otros.
Ante todo solo cinco han jugado los 30 partidos programados hasta el pasado miércoles. Pinar ha dejado de salir al terreno en seis oportunidades y Villa Clara en cinco, lo cual abre un compás de espera cuando las hostilidades de esta primera fase concluyan el venidero martes 4 de octubre. Habrá que jugar más de una docena de partidos sellados o no celebrados para conocer a los ocho primeros, de ellos los últimos cuatro tendrán que enfrentarse en un play off pues los boletos para la segunda fase son nada más que seis.
La diferencia entre la trilogía Las Tunas-Industriales-La Isla, empatados en los puestos del ocho al diez es de dos unidades respecto a los ocupantes de la cuarta plaza, Villa Clara y Camagüey. Todos tienen partidos pendientes y, por esa razón, pronosticar es mucho más difícil. Por tanto, le recomiendo que no se rompa la cabeza y se arme de paciencia. En el béisbol siempre hay sorpresa.