Los Miami Marlins estuvieron a un paso de completar una barrida ante el actual doble campeón de la Serie Mundial, pero aun así terminaron llevándose la serie 2-1 frente a unos Dodgers que representan uno de los equipos más completos de todo el béisbol.
No fue una serie cualquiera. Miami le ganó dos de tres juegos a un equipo que permite apenas .210 de average a sus rivales y que lidera MLB en control de tráfico en bases con un WHIP de 1.12. Es decir, enfrentaron al pitcheo más difícil de descifrar en todo el béisbol y aun así encontraron la forma de producir.
Ahí es donde empieza a tomar valor lo que están haciendo los Marlins en este arranque. Porque no se trata solo del resultado, sino de cómo lo consiguieron.
Gran parte del éxito pasó por un bullpen que ha sido élite en términos de dominio. Los relevistas de Miami están limitando a los rivales a un promedio de apenas .189, el mejor registro de todas las Grandes Ligas. Eso ha permitido sostener ventajas y mantener juegos cerrados incluso cuando la rotación no ha sido perfecta. Todo esto, además, con brazos importantes como Faucher y Nardi todavía lejos de su mejor versión, lo que añade margen de crecimiento a la unidad.
La ofensiva vs Derechos de los Marlins es top en MLB
Pero si el pitcheo ha cumplido, la ofensiva ha sabido responder en el momento correcto, especialmente contra lanzadores derechos. Ahí es donde Miami ha construido gran parte de su identidad ofensiva.
Frente a derechos, los Marlins batean .262, ubicándose dentro del grupo más productivo de la Liga en ese contexto. Solo equipos como Dodgers, Braves y Astros están por encima en average en ese split. Además, Miami suma 303 hits y 195 carreras producidas en esos escenarios, con un OPS de .744 que los mantiene en la conversación ofensiva dentro del mejor Béisbol del mundo.
Ese dato no es menor si se pone en contexto con la serie que acaban de ganar. Los Dodgers no solo batean, también lanzan, y aun así Miami fue capaz de responder con contacto, producción distribuida y turnos de calidad. No fue una ofensiva dependiente del cuadrangular, sino una que fabricó carreras, que presionó constantemente y que encontró oportunidades incluso ante uno de los mejores staffs de pitcheo del juego.
Ese es probablemente el mayor mensaje que deja esta serie. Miami puede competir con equipos de élite cuando ejecuta su plan. Cuando combina contacto ofensivo contra derechos con un bullpen dominante, es capaz de neutralizar incluso a un rival construido para ganar campeonatos.
Quedó claro que la diferencia no está en el talento bruto, sino en la ejecución. Y en esta serie, los Marlins ejecutaron mejor durante dos de tres juegos. No completaron la barrida, pero sí dejaron una señal importante dentro de la Liga Nacional.

Noticias de los Miami Marlins
Para más información, análisis y seguimiento del equipo de Miami durante toda la temporada, visita nuestra sección dedicada a los Marlins.

