POR JORGE EBRO
En el universo de Raudel Lazo la lucha contra las dificultades es cosa de nunca acabar, pero al menos el cubano ya tiene hoja de ruta para emprender, nuevamente, el camino hacia las Mayores.
El zurdo de Pinar del Río, que comenzara la temporada en la lista de inhabilitados por molestias en un hombro, ya fue dado de alta y comenzará su preparación en la Clase A avanzada que tiene como sede Jupiter.
La noticia debe tener un sabor agridulce para Lazo, de 27 años, quien inició la primavera del 2016 con la ilusión de formar parte de los Marlins de Miami desde el Día Inaugural o al menos en Triple A, en espera de una oportunidad.
Dentro de los peces, su caso ha sido una mezcla de mala suerte y perseverancia, pues ya en el 2013 y el 2014 pasó por el quirófano para someterse a cirugía del tipo Tommy John, con el objetivo de repararle ligamentos dañados.
Al menos dos personas que siguen a los Marlins consideran que los problemas de salud de Lazo están relacionadas con la mecánica de pitcheo, pues este tipo de lesiones en el hombro y el codo se asocian al incremento de la presión sobre el brazo de lanzar.
«Tal vez sea necesario para Lazo reevaluar su mecánica de pitcheo si desea mantener vivo el sueño de lanzar en Grandes Ligas», apuntó una fuente. «Dos Tommy Johns no son cosa de juego, pero no han sido sus únicos problemas».
Firmado por los Marlins en el 2011- había escapado de Cuba un año antes-, Lazo tuvo un inicio promisorio en las Menores, pero salvo una leve pasantía en el 2015 con el equipo grande, apenas ha podido cumplir su promesa.
En otro orden de cosas, los peces designaron para asignación al zurdo Chris Narveson -prácticamente liberado- y subieron del Nueva Orleans de Triple A al derecho dominicano José Ureña.
Ya en la temporada pasada Ureña vio acción en 20 juegos -incluidas nueve aperturas- y terminó con foja de 1-5 y efectividad de 5.25, números que espera mejorar ahora en calidad fundamental de relevista.
«Uno tiene que estar preparado para lo que sea y cuando llegue el momento, hacer bien las cosas», afirmó el quisqueyano, de 24 años. «Cierto que hay diferencias entre abridor y relevista, pero creo que puedo hacerlo».