Hayden Wesneski (0-1) finalmente tuvo su esperado debut con el equipo al cual creció admirando, y aunque no lo hizo del todo mal, la suerte no le sonrió en esta ocasión y salió por la puerta estrecha. El diestro texano permitió un par de hits y tres anotaciones limpias a lo largo de cinco entradas completas, además regaló tres boletos (dos de los cuales costaron carreras) y propinó seis ponches a la batería de los Gigantes de San Francisco.
Al final esas tres carreras bastaron para que los de la bahía se impusieran por segunda noche corrida, en esta oportunidad con pizarra final de 3-1.
El diestro Tayler Scott y los zurdos Steven Okert y Bryan King se hicieron cargo del resto del encuentro por el pitcheo local, combinándose todos para admitir un par de imparables, otorgar un boleto y propinar la friolera de siete ponches en los últimos cuatro episodios del choque.
La ofensiva continuó totalmente apagada, aunque esta vez ligaron siete hits (tres más que sus victimarios). El jardinero izquierdo José Altuve lideró la armada local con cuadrangular solitario en el cierre del cuarto capítulo. Dicho batazo representó no solamente la única carrera naranja, sino además su primer vuelacercas de la temporada y el número 230 de su carrera.
Los restantes imparables (en todos los casos sencillos) fueron para el antesalista Isaac Paredes, el inicialista Christian Walker, el jardinero derecho Cam Smith, el camarero Brendan Rodgers, el patrullero central Chad McCormick y el bateador emergente Víctor Caratini, aunque realmente ninguno de ellos puso en peligro el resultado.
Los Astros, que celebraban hoy el primer aniversario del juego sin hit ni carreras lanzado por Ronel Blanco ante los Azulejos, dejaron su récord en 2-3 y cerrarán mañana esta serie en el horario vespertino. El zurdo Framber Valdez (1-0, y 0.00 ERA) subirá al montículo con la encomienda de evitar la barrida, mientras que el joven Landen Roupp irá en la trinchera opuesta.