Para Anthony Nuñez, el camino hacia las Grandes Ligas no es solo un logro personal, sino la realización de un sueño arraigado en la familia, la cultura y los terrenos de béisbol de Miami. Hijo de padres cubanos y producto del competitivo béisbol de Hialeah, Nuñez creció rodeado del juego, formado entre parques locales y el apoyo incondicional de su familia—especialmente de su madre, quien jugó un papel clave en su desarrollo.
Apenas semanas después de hacer su esperado debut en MLB con los Baltimore Orioles, Nuñez regresó al sur de la Florida, pero esta vez no como fanático en las gradas, sino como un pelotero de Grandes Ligas viviendo el mismo sueño que alguna vez imaginó de niño en un Opening Day. Su rápido ascenso por Ligas Menores incluyó números destacados, y ese rendimiento lo ha trasladado a las Mayores, donde en sus primeras 16 salidas ha registrado una efectividad de 4.86, 4.88 FIP, 10.26 K/9 y 2.70 BB/9 en 16.2 innings, mostrando su capacidad para atacar la zona de strike y competir sin miedo.
Con una combinación de control, agresividad en la lomita y una mentalidad firme, Nuñez se ha convertido rápidamente en un joven lanzador a seguir de cerca dentro de la organización. En esta conversación, reflexiona sobre sus primeros meses en las Grandes Ligas, sus raíces cubanoamericanas y las lecciones que ha llevado desde el béisbol en Miami hasta el más alto nivel del deporte.
Entrevista con Anthony Núñez
E: ¿Qué significa? Tan pronto debutaste en marzo y ya en mayo estás en Miami. ¿Qué significa para ti?
R: «Sí, esto es un sueño. Tú sabes, yo le estaba enseñando todas las fotos a todo el mundo… las fotos de cuando yo estaba aquí como un fanático, tú sabes, como un niño en el Opening Day, jugando aquí en high school… es un sueño estar aquí con todo el mundo aquí en la Grande Liga»
E: Así que ha sido un año de ensueño porque bueno, ya estás en Grandes Ligas, que también todo niño cubanoamericano sueña con llegar a Grandes Ligas. ¿Qué significó para ti ser llamado y estar en el Opening Day con el equipo?
R: «Bueno, como te digo, es un sueño. Todo esto es un sueño para todo el mundo, especialmente con un equipo que quiere ganar ahora y estamos… tenemos un equipo con mucho talento y hay muchos jóvenes también. Es muy divertido estar con el equipo de nosotros.
E: Eres un producto de raíces cubanas, de Hialeah… ¿Qué tú recuerdas cuando empezaste a jugar pelota? ¿Quién te llevó? ¿Tu padre? ¿Cómo fue ese inicio de jugar pelota aquí en Miami?
R: «Mi mamá era mi coach de bateo aquí. Ella siempre decía: «el codo para arriba, el codo para arriba» por cuatro años. Empecé con tres años, ella fue mi coach con cuatro o cinco años en los Marlins ahí en Hialeah, donde estaba Manny Machado y todo el mundo. Ella ha sido una gran parte de esta historia y va a seguir siendo gran parte. Y tengo a todos mis coaches aquí, tengo a mis coaches de high school aquí…
E: Tú eras un jugador two-way player, jugabas y bateabas, pero decidiste pichear. ¿Por qué? Cuéntame un poquito, porque eras como una especie de Shohei Ohtani en la universidad, ¿no?
R: «Bueno, en BP a lo mejor sí (risas). Pero en el juego, tú sabes, yo tenía talento como dice la gente, pero no salieron las cosas para el bateo y Dios me puso el picheo en mi camino. Tomé ventaja de lo que me dieron».
Entrevistador: Todo el mundo dice que eres un lanzador de mucha eficiencia, que atacas la zona de strike. ¿Cómo tú te describirías como lanzador? ¿Cuál es tu principal herramienta?
R: «Te quiero decir que pichear sin miedo. Porque yo fui bateador y sé que es difícil. Es tirar strike, atacar, y si te dan un hit eso va a pasar, y es seguir atacando y tirar sin miedo».
E: Tuviste un camino relativamente rápido para llegar a Grandes Ligas. Cuando tú recuerdas a ese muchachito en Gradeland jugando pelota… ¿Cuánto te ayudó el ser de Miami, que es muy competitivo en el béisbol, para llegar aquí más rápido?
R: «Sí, yo estaba hablando con mis compañeros de eso, porque la pelota aquí es tan diferente. En otros lugares tienen que batear .500 para que los drafteen y aquí con .350, si tienes talento, puedes firmar. El talento aquí siempre va a ser espectacular y jugar aquí con la competencia desde los cinco años hasta high school te prepara para esto. No es lo mismo, pero te prepara.
E: En este primer mes de Grandes Ligas, lo hiciste muy bien en Ligas Menores y lo estás haciendo muy bien ahora aquí. ¿Qué es lo que has aprendido en este mes y poquito estando en Grandes Ligas?
R: «¡Ay Dios! Un millón de cosas. Y voy a seguir aprendiendo en todo lo que es la pelota, en la preparación, en cómo ser un compañero de Grandes Ligas, porque es de ganar juegos y estar aquí todo el mundo juntos… seguir aprendiendo todos los días».
E: Si tuvieras que darle un consejo a un muchacho ahora de Miami que está como tú estabas hace un tiempo atrás en un parque, en Tropical Park o donde sea, ¿qué le dirías?
R: «Lo mismo que dice todo el mundo: que no dejen de trabajar. Porque es así. Dios te pone todo en el camino y es trabajar duro y no dejarlo. A mí me dejaron libre en el 21 de bateador y seguí, y con el favor de Dios voy a seguir en la pelota para jugar muchos años. Pero es no dejar de trabajar y seguir en la lucha.

Cubanos en Grandes Ligas
Para más información, noticias y actualizaciones sobre los jugadores cubanos en la MLB, visita nuestra sección dedicada a las Grandes Ligas.
