Pelota Cubana

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Los Marlins y su repelente para el talento cubano

Período de firmas internacionales: Más de 30 prospectos firmados por los Miami Marlins, ningún cubano. Millones para Johnny Cueto, pero no para Aroldis Chapman, conversaciones sin cuajar con Yuli Gurriel. Resta pensar que ya es tendencia, o peor, intencional.

Hasta el momento la firma de los Marlins aglomera 19 jugadores de República Dominicana, nueve de Venezuela, esos tres de Bahamas y uno per cápita de Japón y Curazao,

En conversación con PelotaCubana USA, Adrián Lorenzo, Director de Operaciones Internacionales de los Marlins dijo: “No es que se nos hace más difícil a nosotros. A veces te cruzas con un pelotero que vale la pena perseguirlo, pero a veces no. Pero es mejor firmar tres peloteros a 300 mil que a uno de un millón por esa razón es que la filosofía contradice a como están firmando los cubanos en este momento. No creo que sea justo dar una preferencia al mercado cubano. Este período se acaba en diciembre, que no estén aquí no quiere decir que no estén acá después”

Pero sus palabras, duele decirlo, suenan a justificación. Los Peces no pretenden gastar dinero y de esa manera no se puede construir una cultura ganadora. No puedes firmar a 100 prospectos a 10K dólares y esperar a que, de milagro, uno se convierta en superestrella. Pasa, pero no es lo común es como jugar un boleto y esperar a ser el ganador del Powerball.

“Soy cubano y tengo mucho interés en este mercado’’ quizás por una filosofía a la hora de evaluar, quizá porque no pudimos ponernos de acuerdo con ellos no los firmamos, pero sí los vimos a todos. Cuba sigue siendo un mercado muy importante para nosotros’’ dijo Lorenzo.

Estas son las firmas de los Marlins

Janero Miller, LHP/OF, Bahamas

Fabian Lopez, SS, Dominican Republic

Andres Valor, OF, Venezuela

Jesus Abreu, C, Venezuela

Jeremy Almonte, C, Dominican Republic

Khris Almonte, OF, Dominican Republic

Oswaldo Aponte, RHP, Venezuela

Adrian Bello, C, Venezuela

Derek Arellan, Venezuela

Keyner Benitez, LHP, Dominican Republic

Nixon Chirinos, C, Venezuela

Jancory De La Cruz, OF, Dominican Republic

Fernando De La Rosa, RHP, Dominican Republic

Hamlet Garcia, RHP, Dominican Republic

Manuel Genao, RHP, Dominican Republic

Osvaldo Heredia, OF, Dominican Republic

Adrian Ibarra, INF, Venezuela

Erick Lara, SS, Dominican Republic

Jose Made, OF, Dominican Republic

Jeyson Mejia, RHP, Dominican Republic

Bayant Melo, RHP, Dominican Republic

Elier Morillo, LHP, Dominican Republic

Luis Porfirio, LHP, Dominican Republic

Alexander Requena, C, Venezuela

Darling Reyes, RHP, Dominican Republic

Anthony Rodriguez, OF, Dominican Republic

Yohanfer Santana, RHP, Dominican Republic

Brandon Smith, RHP, Venezuela

Joseph Tailor, INF, Dominican Republic

Hiroshi Takahashi, RHP, Japan

Jayden Felicia, SS, Curacao

Entre otros en este período.

El efecto Made in Mesa

En su momento escribí: a decepción del consumidor podría definirse en materia de marketing y publicidad a las experiencias negativas cuasi perpetuas contra determinadas marcas o productos que condicionan irreductiblemente las posibles transacciones futuras de adquisición. Rara vez o nunca asumiríamos que algo “made in China” tiene calidad porque asumimos en nuestra mente que esas fabricaciones buscan en el menudeo suplir déficits negativos en nuestra propia economía. Peor sería si en algún momento hubiésemos pagado precios exorbitantes por esa misma mercancía. Algo similar les ocurrió, al parecer a los Marlins de Miami. Invirtieron mucho en peloteros “made in mesa”, digo Cuba, y éstos resultaron ser baratijas de ligas menores sin talento alguno para desarrollar en el caso del mayor y con algo de esperanza en el bisoño.

Antes de Leandro Hernández y Jarol Fernández, la última firma, Yidi Cappé se había negociado desde antes de la debacle Mesa, pintado por los scouts, esos que devienen salarios y muchas veces como los meteorólogos se equivocan ubicaban entonces a Victor Victor como el prospecto número uno, pero lejos de progresar se fue hundiendo en las categorías inferiores y relegado a actividades de relaciones públicas dentro de la organización como fue la entrega de juguetes de navidad.

Un estadio ubicado en la llamada pequeña Habana, parece tener alergia al talento cubano. Lo peor de todo, es que no es nuevo, en casi 30 años solo diez han aparecido el roster activo, con destaque especial para el torpedero Adeiny Hechavarría y los lanzadores Liván Hernández con su MVP y su “I Love you Miami” y el tristemente fallecido José Fernández.

Con la nueva administración podría haber cambiado con el inicio de la malograda campaña “Our colores”, y su mercadotecnia de los Cuban Sugar Kings. Es inconcebible un día de la herencia donde nadie pueda vestir con identidad un uniforme.

En estos altibajos, ¿Entra en juego el factor psicológico del efecto Mesa? Puede que sí, puede que no. No obstante, a cualquiera, y no vamos a mencionar nombres, se le caen las alas del corazón, la mente y la billetera al regalar su dinero en una piñata. Victor Victor obtuvo un bono de 5.25 millones de dólares en el año 2018.

Durante toda su trayectoria ostenta un paupérrimo 234 de promedio en 1057 veces oficiales al plato.

La pelota es un negocio, una operación simple, y si nos ajustamos a la definición de mercado, las recientes inversiones no han sido rentables.

En su momento escribí “Víctor Víctor pasará a la historia, tal vez, como la peor firma internacional en la historia de los Marlins y con un lugar privilegiado entre los fiascos de cualquier organización. No bateó nunca en las Serie Nacionales, donde se abrió paso a cuenta de las polémicas regalías de papá y no por méritos propios. Fildea bien, sí. Hay muchos que lo hacen y nunca han llegado a la cúspide. Tiene velocidad, sí. Es un buen pelotero, no, al menos para el nivel para el cual se le contrató”

Mientras tanto los Marlins seguirán en la pequeña Habana con Jorge Soler como único representante de la mayor de las Antillas en el equipo grande.

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