Pelota Cubana

El mejor sitio de béisbol cubano

Yuli y sus inicios: «Estábamos bajo la sombra de mi padre…todos nos veían como los hijos de Gurriel».

No hay dudas, ni de lejos que Yulieski Gurriel ha pasado por el béisbol cubano de una manera especial. El dos veces campeón de la Serie Mundial, a través de los años ha sido de los más queridos por algunos y de los más odiados por otros, pero lo que jamás se podrá borrar, es la calidad de persona y pelotero que guarda el 10.

Fue en la ya lejana Serie Nacional #41 cuando un jovencito Yulieski Gurriel, terminando su segundo campeonato juvenil, fue incluido en el equipo de Sancti Spíritus para enfrentar una campaña que sería histórica para ellos.

Yuli tuvo una actuación que ni su propio padre esperaba. Promedió .300 (353-106), como se observa, superando los 100 imparables. Conectó 38 extrabases (26-5-7), destacando esos 26 biangulares, terminando la temporada regular como 5to entre todos los bateadores, solamente superado por Michel Enriquez, Oscar Macías, Amaury Casañas y Michel Fors. Además, trajo para la goma 50 carreras, tercero dentro de su equipo, destacando esas 15 veces que impulsó el empate o la ventaja, empatado con Frederich Cepeda y secundado a Eriel Sánchez (18).

Sancti Spíritus ganó 53 y perdió 37 ese año, siendo superado solamente en la zona occidental por Pinar del Río (64-26). Los dirigidos por Lourdes Gurriel pasaron por encima de Isla de la Juventud para enfrentar a Pinar en la final occidental, donde también ganaron los Gallos, pasando a la Gran Final contra un inspirado equipo de Holguín, el cual terminaría alzando el título en un épico séptimo juego.

En la postemporada, Yulieski no quedó a deber, dejando un average de .349 (63-22) con tres dobles, par de triples e igual cantidad de jonrones, cerrando de esa manera su campaña, de la cual pudo haberse llevado el novato del año de no ser por un fenómeno llamado Kendrys Morales.

Hace unos días, les mostramos parte de la entrevista que le realizaron Modesto Agüero y el representante de Pelota Cubana USA, Henry Morales, a Yulieski días después de terminar la Serie Mundial. Hoy, dejaremos a su disposición el fragmento donde habla de sus inicios en el béisbol y cómo fue ser el hijo de una estrella.

P. Quiero que vayamos a los principios. Crecer con tu papá, me imagino que esa pregunta te la hayan hecho muchas veces. Ustedes eran tres hermanos, tuviste a Yuniesky por delante, entonces al principio tú no eras Yulieski, eras el hijo de Lourdes. Cómo fue crecer en un área deportiva donde muchos sabían que tenías talento y otros pensaban que estabas ahí porque eras el hijo de papá. ¿Cómo pudiste abrirte camino dentro de esa forma?

R. «Fue bien difícil desde un inicio, junto a mi hermano y pasamos lo mismo. Estábamos bajo la sombra de mi padre. Todos nos veían como los hijos de Gurriel. Por eso se nos hizo bien difícil, éramos bien pequeños y no sabíamos cómo podía suceder eso pero de verdad que fue un camino bastante difícil. Sentíamos la misma vibra cada vez que íbamos a un área deportiva. Todos a la espectativa de qué íbamos a hacer, si estábamos ahí por méritos propios, por la calidad que teníamos y no por la influencia que tenía mi padre».

P. Yo no recuerdo bien si cruzaste por el camino de EIDE, ESPA.

R. «Sí, por todo. Primeramente comencé a la edad de 5 años en unos torneos que se hacían por las escuelas. A los 7 empecé en el área del padre de Cepeda. Fue mi primer entrenador, tanto para mí hermano cómo para mí. Luego pasamos a la EIDE y ahí transcurrí por todas las categorías».

P. Eres uno de los peloteros que debutaron en la pelota cubana bien jovencitos. Mucha gente coinciden en que no te tocó ganar el premio novato del año en la Serie Nacional cubana porque te tocó competir con un fenómeno que era Kendrys Morales. Pero ese año no solo fuiste tú yo recuerdo una serie de peloteros que también eran estrellas que debutaron ese año. ¿Cómo fue para ti debutar con un equipo de Sancti Spíritus que si mal no recuerdo llegó hasta la final incluso, con Holguín en una Serie bastante emotiva?

R. «Esos inicios de verdad que fueron bien emotivos para mí. Siempre soñé estar en las filas de los gallos. Todo el mundo sabe que el equipo de Sancti Spíritus no tenía un gran equipo en ese tiempo. Mi papá pasó por ese tiempo y no tuvieron grandes resultados. Yo anhelaba medirme en ese equipo y llegar a esa SNB. Ese momento llegó en el segundo año mío juvenil. Mi papá era el director y me dio la oportunidad de integrar el equipo Sancti Spíritus y de verdad que para mí fue bien grande. No me sentí tan maduro, era un niño de 17 años pero de verdad que las ganas de jugar y la satisfacción de estar con grandes jugadores de SNB siempre lo admiré porque desde muy pequeños mi hermano y yo acompañamos a mi padre. Viajamos toda la serie nacional con ellos. No íbamos a la escuela hasta por irnos con él. Yo todavía le pregunto cómo hacía con dos niños de 3 y 5 años prácticamente, como podía con todo eso. De verdad que fue muy grande eso para mí».

P. ¿Hubo algún problema con tu papá cuando te incluyó en la nómina de aquel equipo con solo 16 años? Creo que el único había sido Linares y como quiera que sea padre e hijo podía chocar.

R. «Siempre repercute y es lo que nosotros hemos tenido que pasar desde que empezamos y eso nos hizo un poco más fuertes de una manera u otra, porque de verdad que pasamos por momentos difíciles y eso de verdad que hay que afrontarlo con mucha madurez. Habían jugadores establecidos cuando yo incursioné en el equipo y siempre iba a llegar a una incomodidad. Mi papá habló conmigo después de venir en el mundial juvenil con Camagüey y me dijo: «te voy a dar la oportunidad, yo sé que tú estás listo, varias personas van a pensar que no pero bueno, sé que estás listo y no me puedes hacer quedar mal, tienes que hacer un buen trabajo, estás bajo mi responsabilidad».

«Yo era un muchacho que tenía mucha confianza en mí y le dije que no se preocupara que yo lo iba a ayudar a clasificar. En ese momento prácticamente se rió, que iba a pensar él que yo con esa edad iba a tener un trabajo como aquel y de verdad que nadie se lo esperaba y por suerte me salieron bien las cosas».

A %d blogueros les gusta esto: