octubre 19, 2021

Pelota Cubana

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Michel Enríquez: «El Super 12»

Por Yusseff Díaz

HIALEAH, FLAMichel Enríquez es conocido cómo «El Super 12» por la fanaticada antillana y es, posiblemente, el mejor tercera base en la historia de la Serie Nacional detrás de Omar Linares. El antesalista pinero no solamente es reconocido por su guante, sino que también fue un estelar con el madero.

En 22 Series Nacionales conectó más de 2,000 imparables, mientras sacudió 163 cuadrangulares y remolcó 906 carreras. Por vida Enríquez aporta una línea ofensiva de .356/.456/.525/.981. El cubano tiene el récord de más imparables en una temporada.

En el 2005-06 Enríquez fue el champion bate de la Serie Nacional con un average de .447 y en Marzo del 2006 fue un integrante del primer equipo cubano al Clásico que quedó subcampeón en dicho torneo.

Por su parte fue una pieza de la máquina roja cubana en los 2000’s. En total ha participado en una gran cantidad de juegos internacionales, llevándose una medalla de oro en las olimpiadas del 2004 y una plata en el 2008.

En tu segundo año en la Serie Nacional estableciste el récord de imparables para un campeonato cubano. ¿Cómo te ajustaste al pitcheo del circuito con solo 18 años de edad?

A pesar de mi juventud creo que pide ajustarme gracias a la paciencia, la tranquilidad y la disciplina que tuve desde las categorías inferiores donde me gustaba batear en conteo de 2 strikes. Esta fueron algunas de las causas que me conllevaron al éxito a pesar de los excelentes lanzadores que me tocó enfrentar en aquel momento en Series Nacionales.

¿Cómo te ayudó Alexander Ramos en tu desarrollo como pelotero?

Alexander Ramos me ayudó mucho. En aquel entonces era él el capitán de lo que éramos las santanillas pineras, ya hoy somos los piratas. Me hablaba mucho sobre lo que era ser regular, los lanzamientos de los lanzadores contrarios al los cuales no conocía. Me dio mucha confianza y me guió y doy grafías a él por la calma y la paciencia que tuvo para ello en mis inicios.

Aunque bateaste .353 en la Serie Nacional del 2000 fuiste dejado fuera del equipo olímpico, ¿te molestó eso?

La decisión de la dirección en aquel entonces sí me molestó pero doy gracias a la vida y a los directivos aquellos por darme la posibilidad. Primero por darme la posibilidad de estar en la preselección y luego por estar hasta prácticamente el ultimo día.

Quedábamos 6 atletas para hacer el corte y el último día antes de empezar los juegos olímpicos. El director era Serbio Borges y me llamó para comunicarme que yo aún tenía chance, que era joven.

Yo igual le respondí que era joven pero si me había ganada el derecho no importaba mi juventud. Le pregunté si él estaba seguro de que dentro de 4 años iba a ser yo el mismo lo cual era una incógnita. Creía que me había ganado el derecho u lo mejor era estar representando a Cuba en mis primeros juegos olímpicos.

Pero me quedo con la alegría que me aportó tener la confianza de ser llamado a la preselección y des ser el último en ser cortado de la misma.

De hecho te puedo decir que en la gira que tuvimos por Japón y los juegos de preparación últimos en Australia te puedo decir que bateé 16 imparables en 20 turnos. Una de las preselecciones a un equipo nacional en que mejor estuve.

Además de los partidos contra rivales, en los que jugábamos contra nosotros mismos me tocó batearle a Contreras, Maels, Ibar,Lazo o Valle, pitchers de sobrada calidad.

Fuiste reivindicado en 2004 y 2008 e integraste el equipo olímpico, cuéntame de esas experiencias.

Los juegos olímpicos de 2004 fueron una experiencia muy linda porque me volví a ganar el derecho a conformar la selección que nos representó en esos juegos. Esos son los juegos más importantes para un atleta, del deporte que sea, donde están prácticamente todos los países del mundo en varios deportes.

Representar tu país en juegos olímpicos es de las experiencias más bellas que vive un deportista pero alcanzar el oro es lo más gratificante. No se me olvidará esa primera vez al bate donde conecté un jonrón. No recuerdo otro pelotero en Cuba que haya debutado con jonrón en unos juegos olímpicos.

Me pasaron cosas sensacionales que recuerdo con alegría. Tengo anécdotas como la que me pasó en un ómnibus: tenía a Usain Bolt sentado a mi lado y solo me percaté cuando se levantó. Allí también pide hacerme fotos con Lionel Messi o Riquelme, con Nadal, Kobe Briant o Marc Gasol, de ver los presidentes de Rusia o Estados Unidos en el 2008. Es una de las experiencias más maravillosas que he vivido.

¿En cuál de los juegos del Clásico de 2006 se dieron cuenta de que tenían talento para ganar el torneo?

Creo que el talento de nuestros atletas está en nuestros genes. El atleta cubano viene con eso desde la familia, pero creo que el juego que nos dio la seguridad de que sí podíamos fue contra Puerto Rico que no dios la posibilidad de discutir contra Dominicana.

Creo que ese juego de muerte súbita después de una primera ronda donde prácticamente nos dieron súper KO y ganarles 4-3 fue lo que nos despertó y acabó por definir de qué estaban hechos los jugadores de la selección nacional.

Tuviste tu primera incursión en un circuito profesional en el 2013 con Campeche, dime algo que aprendiste de esa experiencia que te hizo mejor pelotero.

Fue un privilegio ser uno de los pioneros en estar insertado en una liga foránea y más en México con tanta calidad que tiene esa liga. Antes de partir allá fui llamado a La Habana donde me comunicaron que iría a jugar a México con un club de la liga de verano. Eso me tomó de sorpresa porque yo no estaba entrenando y me comunicaron en La Habana que me tenía que ir al día siguiente.

Yo le comuniqué a la persona que se pusiera en contacto con los representante y el equipo que necesitaba una semana para prepararme como mínimo porque es la imagen del atleta y la del béisbol cubano la que está en evidencia. Era la imagen de muchos años.

Finalmente fue así. Estuve una semana entrenando en La Isla y después fui para La Habana y luego me incorporé a los Piratas de Campeche. Allí tuve muy buena acogida por los jugadores, directivos y la gerencia del club.

Aprendí muchas cosas como que tienes que llegar al gimnasio y al juego por tus propios medios, debes cenar lo que desees y no tienes una dieta dirigida. Todo los debes hacer por tus medios y ellos te remuneran por ello. Debes comportarte como un profesional.

En el béisbol cubano estamos adaptados a que nos llevan y nos traen en autobuses, nos dan la merienda, la cena y nos proveen de todas esas cosas que en otro béisbol te gestionas tú mismo.

En el ámbito deportivo vi lanzadores de otro nivel, lanzadores que tiraban más de 4 lanzamientos, buenos bateadores también, nuevos rigores de entrenamiento y eso me aportó muchísimo a mi carrera.

No tuve el resultado que verdaderamente hubiera querido o tal ves el que hubieran esperado de mí. Terminé bateando de 25-6 pero como ya era el final del campeonato, julio y agosto es donde ellos tratan de clasificar y cambian constantemente de jugadores.

Ellos me dieron las gracias y yo estuve agradecido por la oportunidad que me dieron y así se los hice saber y aunque en la nota de prensa se dijo que no estaba en el equipo por lesión, de lo cual me enteré por un amigo, lo que me dijeron ellos fue que necesitaban más bateadores, más ofensiva.

Yo reconozco que no estuve bien, que de 25-6 no da un buen average pero me llamó la atención que en la nota de prensa dijeran eso. Por lo demás me sentí muy contento. A pesar de que no fue una experiencia positiva en lo deportivo si lo fue en lo personal.

Llegaste a 2,000 hits en el Estadio Capitán San Luis con la franela de Pinar del Río en el 2017 ante Yanier Blanco de Matanzas. Descríbeme tu experiencia en ese día.

El hit 2000 fue una cosa muy linda y muy bella. Tuve que esperar como 10 días para dar un hit a ver si llegaba a esa cifra. Uno no piensa en los numero pero en la cabeza te queda aquello de que hay muchas personas esperándolo.

Eso tiende a presionar un poco a uno. Afortunadamente salió y fue una experiencia muy bella. Ese año había perdido a mi madre y fue una forma de regalarle a ella y a todos mis seguidores ese hit que llevaba el esfuerzo, el sacrificio, la dedicación y el respeto de toda mi carrera dedicada al béisbol.

¿Te gustaría haber jugado en MLB?

Me hubiera gustado mucho jugar en Grandes Ligas, ese es uno de los topes que tiene un jugador de béisbol pero siempre dije que quería jugar en la gran carpa si pudiera regresar a casa con mi familia. Esas son leyes que nosotros los cubanos no decidimos yo hubiera querido ser un MLB se hubiera la posibilidad de ir y regresar. Sin lugar a dudas me hubiera gustado, pero con esas condiciones de volver con mi familia.

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