Pelota Cubana

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Luis Tiant: ” Mi mensaje para los jóvenes es que hay que aprender a competir, a los débiles se lo comen los leonés.”

Por Yusseff Díaz

HIALEAH,FLA– Muchos no conocen que Luis Tiant es el pitcher cubano con más victorias en las Grandes Ligas. El natural de Marianao ganó 229 juegos en Las Mayores, esa cantidad lo ubica en el puesto número 61 en la historia en juegos ganados.

El oriundo de Marianao tuvo un promedio de limpias de 3.30 y ponchó a 2416 bateadores (39 en la historia), también fue seleccionado tres veces al Juego de las Estrellas. En 1972 ganó el premio del regreso del año, mientras que en el 1968 y 1972 tuvo el mejor promedio de carreras limpias en la Liga Americana.

Tiant está en el Salón de la Fama de las Medias Rojas de Boston. En 1967 fue el lider en ponches por cada nueve innings en MLB, también fue tres veces lider en lechadas en la Liga Americana (1966,1968,1974).

El serpentinero antillano firmado por Los Mexico City Tigers de la Liga Mexicana por un salario de $150 al mes del ’58 al ’61, por tres años dividió su tiempo entre Los Mexico City Tigers y Los Havana Sugar Kings. En 1961 Los Indios de Cleveland compraron el contrato de Tiant por $35,000 a México City.

En 1964 hizo se debut en Las Mayores con Cleveland, luego de alcanzar un record en AAA de 15-1 incluyendo un cero hit-cero carrera, seguido de un partido de permitir un solo hit. Tiant debutó en MLB el 19 de Julio de 1964 en el Yankee Stadium vs los campeones de la Liga Americana, Los Yankees de Nueva York y le dió una blanqueada donde solamente toleró cuatro hits. “Little Louie” terminó su temporada de novato con un record de 10-4, con 115 ponches y un promedio de limpias de 2.83.

En 1968 lideró la liga en efectividad con 1.60, lechadas con 9 (incluyendo 4 seguidas) y en hits por cada nueve innings (todavia record de la franquicia de 5.30/9innings) y fue el más bajo de todas las Grandes Ligas hasta que Nolan Ryan lo rompió en 1972.

El 3 de Julio de 1968 ponchó a 19 Twins en un juego de 10 entradas. En 1975 y bajo el uniforme de Boston ganó 18 juegos y fue una de las figuras en los play off para Boston esa campaña, esa temporada le ganó un Juego a los Atléticos (eran Los campeones mundiales por tres años seguidos) solo permitiéndoles 3 hits en 9 innings. Ese mismo año le ganó el primer juego de la Serie Mundial al equipo de “La gran Maquinaria Roja”con lechada de 5 hits. Tambien ganó el cuarto juego (fue su segundo juego completo de la Serie mundial y tiró 173 picheos en esa salida). En el sexto juego que según MLB ha sido el mejor partido en la historia de la liga se fue sin decision.

Tiant también vió acción en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional donde lanzó un no hitter en 1971, en el 2009 fue elegido al salon de la fama de la LVBP Venezuela.

Tu padre fue buen lanzador en sus días de las Ligas Negras, cuénteme algo que aprendió de él sobre el arte de pitcheo.

Mi padre nunca quiso que yo fuera lanzador, el quería que yo estudiara. Mi mamá tuvo que fajarse con él para yo poder jugar pelota. A mí me seleccionaron para jugar con el equipo nacional cubano juvenil en el 1957 en México y mi mamá tuvo que convencer a mi papá para yo poder viajar con el equipo, pero al fin pude ir. Yo lancé bien y ese equipo terminó segundo en el torneo, después de eso seguí jugando en los juveniles.

Un día mi papa fue a verme lanzar y se escondió detrás de una columna para que yo no lo viera y ese día tiré un juego completo donde no me hicieron carreras. Después del juego vi a mi papá y me abrazó ese día también me dijo que tiré buen juego, después de eso mi papá me empezó a enseñar los trucos de lanzar y como mover la pelota efectivamente para sacar outs.

Triunfa la revolución en Cuba y tuviste que tomar una decisión sobre tu futuro: jugar béisbol profesional en EEUU o regresar a Cuba. ¿Cómo llegaste a esa decisión tan difícil?

Bueno yo me casé en México y me iba de luna de miel a la Isla de los Pinos (Isla de la Juventud), una semana antes mi papá me mandó una carta diciéndome que no iban a jugar béisbol profesional ese año en Cuba. En ese momento decidí no regresar más a Cuba, en lugar de esi decidí jugar ese invierno en Caguas donde Preston Gómez era el manager. Cuando llegué a Puerto Rico, Gómez estaba sentado en el lobby porque lo habían despedido como manager, esa campaña como sea lancé con los Criollos y en el verano los Indios de Cleveland le compraron mi contrato a los Tigres de México City y el resto es historia.

Debido a algunas lesiones hiciste algunos cambios a tu delivery, antes usabas más tu talento físico pero después de tu lesión usaste más la picardía.¿Cuándo te diste cuenta de que tenías que cambiar tu estilo de pitcheo para triunfar en las Grandes Ligas?

Cuando yo estaba en Cleveland tiraba una recta de 99-100 mph. Tuve el récord de ponches por innings ahí porque tenía buen control. Cuando me lastimé el brazo me di cuenta que mi recta ya no era igual. En el 1971 Boston me puso en el bullpen, pero yo siempre he sido abridor. Ser abridor y relevista son dos cosas totalmente diferentes, tanto en la forma de pensar y hasta la forma de entrenar. Ese año gané uno y perdí siete.

Entonces Eddie Kasko, el manager en ese tiempo quiso que el equipo me renovara para el ’72 y lo hicieron. A ese señor yo le debo mi carrera. Esa temporada también la empecé en el bullpen, entonces una noche en Cleveland Sonny Siebert viene con fiebre y catarro, Kasko vino a mi locker y me preguntó si estaba listo y le respondí: yo he estado listo la vida entera, dame la pelota.

En el séptimo inning de ese juego, ganado 3-1, vino a mi mente hacer esto, yo siempre me viraba y le enseñaba los números al bateador en windup pero esta vez miré para centerfield, miré para el cielo y le tiré por el lado del brazo un slider, ahí vi que los ojos al bateador se le agradaron. Le tire dos pitcheos más así y lo ponché. El bateador se salió de home y le pregunto a (Carlton) Fisk: “¿Qué cosa es esto?” Fisk le respondió: ese es el nuevo pitcheo de Luis.

Después que habló con el bateador el fue a la loma porque no sabía que yo iba hacer eso y me preguntó: “¿Eso que cosa es? Le respondí que ese ers mi nuevo pitcheo y de ahora adelante eso es lo que vas a ver. Seguí y seguí practicáñando ese estilo de lanzar y me funcionó bien porque gané m 172 partidos con ese estilo.

Tus padres pudieron verte lanzar en el primer juego de la Serie Mundial en 1975, explícame cómo su presencia en ese juego te inspiró a blanquear a Cincinnati.

No es motivación es tu trabajo. Yo nunca participé en una Serie Mundial y esa fue mi primera y mi última vez. Uno quiere hacer su trabajo y lucir bien que es lo principal. Para mí fue lo mejor que Dios me hizo, o sea, mi mejor día en el béisbol.

Tener a mis padres, mi señora y mis hijos en asistencia fue lo mejor, eso fue algo que yo pensé que nunca iba a ver. Mis padres pudieron venir gracias a los Senadores Brooke y McGovern que fueron a Cuba en una misión diplomática para asegurar su salida. Mis viejos se quedaron aquí 15 meses conmigo. Siempre le pedía a Dios que me dejara ver a mis padres antes que se murieran y con la gracia del señor pude cumplir eso.

Sabemos que mereces estar y un día estarás en el Salón de Fama. ¿Te molesta que se hayan demorado tanto para honrarte en Cooperstown?

Uno se siente mal o mejor dicho incómodo porque sabes lo que hiciste y sabes que los números estan ahí, eso no me lo pueden quitar. Eso te hace sentir mal en el sentido que tuviste que brincar por bastantes obstáculos y por encima de eso no estas en el Salón de la Fama porque ellos no quieren. Para mí es una falta de respeto.

Le dije a mis hijos que cuando vean mi nombre en el boleto de veteranos no se embullen y que no celebren hasta que anuncien mi nombre en la lista de los seleccionados. Ellos están jugando con uno. ¿Cómo vas a esperar que uno se muera para meterlo en el Salón de la Fama? Eso es inhumano.

Hay 21 pitchers en el Salón de los cuales yo tengo mejores números o iguales, entonces, ¿por qué ellos están y yo no? Uno se siente mal pero ya, mi Salón de la Fama es mi familia. Yo no voy a perder sueño por eso. Se lo dije a mis hijos y mi señora, si yo me muero y me entran después no vayan a ninguna ceremonia, que se coman sus trofeos. Nada más por ser el lanzador cubano con la mayor cantidad de juegos ganados yo debo de estar en el Salón.

¿Cómo te sentiste la primera vez que regresartes a Cuba después de 46 años sin visitarla?

No me fue bien, el mismo día que fui a Cuba, fui a Miami a visitar una señora que conozco desde chiquitito y me preguntó: ¿Tu familia sabe que tu vas a Cuba? Yo le dije que no y ella me respondió: ellos van estar sorprendidos, pero tú más. Yo curiosamente le pregunté y ¿por que? Me respondió ella: Tú vas a ver cuando llegues.

Cuando llegué me dio algo y empecé a temblar, no sé por qué pero me dio una cosa rara. No sé si fue por no ver mi país en 46 años. Como me dijo la señora, así fue, esa era una Habana completamente diferente a la que yo dejé. Fui a ver mi familia y tampoco reconocí nada, hasta me pasé de donde yo vivía antes. Las cosas que uno vio lo hacer llorar, porque vi cosas que nunca viví en Cuba.

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