October 23, 2020

Pelota Cubana

El mejor sitio de béisbol cubano

Los números que indican que no todo está perdido para Luis Robert.

Redacción de Pelota Cubana

No hay segundas oportunidades para una primera impresión reza un viejo y popular adagio. Eso probablemente le viene a la cabeza a quien analiza la temporada de Luis Robert Moirán en MLB. No nos referimos a sus primeras apariciones en la gran carpa donde se convirtió en una sensación dentro de todo el negocio confirmando lo que muchos sabían. Intentando alejarse de la estricta interpretación del refrán pudiera entenderse como que no tendrá otro chance de ganar el novato de año luego de este atípico 2020.

Ciertamente, después de la última semana de la pantera en el show, pocos ven ya posibilidades frente a su contendiente para el premio al novato del año en la Liga Americana, Kyle Lewis. El escaso rendimiento del jardinero central de los White Sox en ese lapso deprimieron su promedio hasta .220 después de fallar en sus últimos 28 turnos y eso lo deja muy mal parado frente al .277 de su contendiente. Así mismo su OPS cayó hasta los .726 cediendo en el apartado frente a los .840 de Lewis, inalcanzables ya para el cubano.

El tiempo desperdiciado por el guantanamero radicado en Ciego de Ávila propició que el joven norteamericano de los Marineros le alcanzara en cuadrangulares y ahora ambos exhiben 11 con 28 impulsadas que todavía no llegan a las 30 de Robert que además muestra más velocidad en las almohadillas doblando a su rival en bases robadas con 8.

¿Cuánta influencia tuvo el bajón en sus números? Imaginen que desde su último hit ante Randy Dobnak de Minnesota en la parte baja de la tercera entrada de aquel choque y que sirviera para traer dos compañeros para la goma, falló consecutivamente hasta que fuera dejado en el banco para el partido de este jueves frente a los Indios de Cleveland. De las 28 veces que fue dominado en línea 15 resultaron por la vía de los strikes lo que lo puso en desventaja de 71 ponches contra 63 de su homólogo en Seattle.

Esto evidentemente hizo muy difícil llegar a primera al joven de 23 años si entendemos que sólo puso la pelota en juego en 13 ocasiones de las que habría que descontar los elevados que anulan la posibilidad de llegar safe con la bola dentro del cuadro. Recordemos que la versatilidad es la característica que define a La Pantera. Tanto así que a pesar de conectar su primer hit, justo en el Opening Day de esta campaña, con una velocidad de salida de 115.8 mph (hito que constituye récord dentro del mejor béisbol del mundo y que supera lo logrado por figuras como Giancarlo Stanton o Aaron Judge), mostró además que era capaz de embasarse gracias a la potencia de sus piernas sin sacar la esférica de infield.

A su capacidad para conectar extrabases, 19 de sus 42 indiscutibles para un 45.2% mejor que el 25.9% (14 de 54) se le sumaba entonces la rapidez de home a la inicial, mermada esta última por elementos psicológicos indiscutiblemente puesto que al desajuste en su swing se sumó, como efecto y causa a la vez, el descontrol en la caja de bateo y en su mente. No es ocioso entonces pensar que Rick Rentería debió llevar al muchacho al banco mucho antes de perder el rumbo de manera tan escandalosa.

Un elemento favorable para Moirán en la pelea por el Novato del año es que su performance colaboró con la clasificación del equipo del Sur de Chicago a la postemporada después de algunos años sin lograrlo, no sucediendo lo mismo con los Mariners de Lewis quien además tiene experiencia en MLB desde el campeonato pasado sin que le imposibiliten aspirar a la distinción.

No obstante hay un aspecto donde la balanza se inclina en favor Robert, (no solo frente al candidato novel sino ante cualquier otro jardinero central de su liga y quizá de toda la MLB) y es la defensa. Su impresionante factor de alcance por juego (RF/G) de 2.75 lo convierten en líder entre todos los hombres de su posición permitiéndole sacar más outs que cualquiera de ellos con 145. Desde su aparición en las praderas es común escuchar que si está en el outfield es bola de Robert, ya le hemos visto hacer capturas en franco territorio del derecho o el izquierdo indistintamente.

Su coeficiente defensivo de 5.4 le permite liderar su liga y lo pone segundo en toda la MLB detrás del 6.6 de Trent Grisham de los Padres de San Diego en el viejo circuito. Muestra además una Ultímate Zone Rate (UZR) de 4.6, primero entre los CF de la Americana y segundo entre los de MLB detrás de las 5.8 del propio Grisham.

El criollo tiene 7 carreras salvadas (DRS), tercero entre todos los patrulleros centrales detrás de las 11 del guante de oro de 2017 Byron Buxton de los Minnesota Twins y las 8 del dos veces guante dorado Kevin Kiermaier de los Tampa Bay Rays. Como si fuera poco presenta un rango de carreras defendidas (RngR) de 6.6 con el que supera cualquier otro centerfielder en el mejor béisbol del planeta.

Probablemente este talento muy valorado en la pelota moderna le pongan en competencia para el rookie del año aún cuando los números ofensivos lo limitan frente a su contendiente. Pero si un aliciente queda para el exjugador de los tigres de Ciego de Ávila es la posibilidad concreta y latente de alzarse con el guante de oro, galardón que lo reconocería como el mejor defensor de su posición en la liga americana. De conseguirlo seguramente llegará a sus vitrinas el primero de muchos premios individuales en su prometedora carrera.

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