March 31, 2020

Pelota Cubana

El mejor sitio de béisbol cubano

Yosimar Cousín en la final bajo el sol.

Por: Raúl Hernández Lima

Noelvis Entenza salió al box decidido a pelearle a los toros en su propia casa pero la defensa matancera lo abandonó hasta sufrir tres que no mereció en la misma primera entrada. El sol impertinente le ocultó el vuelo de la pelota a Eduardo Blanco avivando el debate sobre la decisión de jugar una final a penas pasado el mediodía.

El mismo brillo desafiante castigando las praderas del Cándido Gonzáles le cobró el favor a Yoelkis Guiber y ponía el fly de Javier Camero a rodar hasta las cercas con un doble pintado de incandescencia. Era el cuarto extrabase en los primeros cinco turnos de la final para toletero habanero que defiende los cocodrilos.

Las situación para Yosimar Cousín se antojaba compleja cuando quedó desprovisto de control y puso un hombre en cada almohadilla. Un lanzamiento salvaje y un boleto confirmaban el descontrol del jovencito mientras el líder jonronero del campeonato asomaba en el cajón de bateo.

Pero el maleficio se las bases llenas posó su manta otra vez sobre los muchachos de Armando Ferrer. Arruebarruena, relegado al octavo turno confirmó su mal momento y nada pudo contra los envíos de Cousín, quien lanzaba su candidatura al héroe de la tarde al tiempo que descartaba la casualidad como causa de su salida frente a Industriales.

Poco más para la reseña reservó el partido transcurriendo como si el presagio de la lechada tornara en realidad palpable. Yosimar transitó sin más sobresaltos hasta la octava. Tres hits apenas, incluido el del sol, quedaban cortos frente a los seis ponches repartidos. Los ceros cayeron como la noche frente a las esperanzas yumurinas esfumadas de una vez en el final de esa misma entrada.

Cinco carreras engrosaron la ventaja definitiva de 8-0. Las anotaciones llegaban ya como zarpazos salidos de las pezuñas taurinas y caían en el lomo del cocodrilo abatido. No era necesaria tanta humillación. Frank Luis Medina llegó a completar la tarea en un alarde de profundidad del staff camagüeyano.

Santiago Torres, devenido en refuerzo de lujo, anotó juego multijit a su hoja de servicios con tres impulsadas y estelaridad a la defensa, sobre todo para anular a César Prieto, convertido en su víctima favorito al punto de perder los nervios delante de los 8 mil quinientos fanáticos presentes. Su coterráneo Yoelkis Guibert le acompañó en la defensa de excelencia como lo hizo pegando más de un indiscutible junto a Leonel Segura y Yanmichel Flores.

El empate en las acciones marca el rumbo justo antes de tomar la carretera. El Victoria de Girón espera para arropar a sus muchachos ahora con la ventaja de la localía. El suspense queda garantizado junto con las emociones de la final del béisbol cubano. La cita es en el terreno.

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