December 2, 2020

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Opt out!!!!: J. D. no va para ninguna parte. Boras no es estúpido

Por: Javier González

A veces, cuando la prensa no tiene informaciones frescas, o no aparecen noticias relevantes que les permitan hacer su trabajo en la medida de su gusto y confort, tienden a convertirse en verdaderas bombas de humo

No es primera vez que sale a la palestra pública la situación contractual del slugger cubanoamericano Julio Daniel Martínez con los Medias Rojas de Boston.

Como es de conocimiento público, en febrero de 2018, la gerencia de la organización, encabezada por el veterano ejecutivo Dave Dombrowski, llegó a un acuerdo con el reputado agente de peloteros Scott Boras, para convertir al natural de Miami en la contratación bomba del mercado para la novena de Nueva Inglaterra.

El acuerdo (nada sencillo, por cierto), le pagaba a Martínez la suma de 110 millones de dólares por las próximas 5 temporadas, aunque en realidad, la totalidad de ese monto no era garantizado para el pelotero, como tampoco había garantías por parte del equipo, que el atleta pasara los próximos 5 años vistiendo la franela de la organización.

Vamos a desglosar esto, punto por punto:

Así se protegieron los Medias Rojas de la salud del pelotero en las últimas temporadas del contrato:

“En caso de que Martínez pase 60 días consecutivos en la lista de lesionados en el tercer año del contrato (2020), el cuarto año entonces se puede convertir en una opción mutua y Boston estaría en la libertad de darle release a Martinez sin pagar un centavo de lo que le resta del contrato. Boston también podría convertir el cuarto año en una opción mutua e igualmente salirse de Martinez en caso de pasar un total de 120 días entre el segundo y el tercer año del acuerdo (2019-20)

Los Medias Rojas también están protegidos en la quinta temporada del contrato. Si una lesión causa que pierda 60 días consecutivos en el cuarto año del acuerdo (2021) o 120 días combinados en 2020-21, entonces la temporada 2022 puede ser convertido a una opción mutua y Boston podría dejarlo libre sin pagar un centavo de su salario del quinto año. Todas estas determinaciones aplican única y exclusivamente si la lesión por la cual Martinez va a la Lista de Lesionados y pierde esa cantidad de juegos, es la rodilla que traía el antecedente del esguince antes de firmar.”

Por su parte Scott Boras no se quedó de brazos cruzados. El prominente agente deportivo estableció cláusulas de escape (opt outs) al terminar la segunda y tercera temporadas del acuerdo (2019 y 2020). Precisamente está por llegar el momento de tomar la primera de estas dos decisiones, y con motivo de este futuro evento, la prensa se hace eco de cualquier tipo de chisme.

Para comenzar, J. D. tendrá 32 años para la venidera temporada, dos más que cuando firmó su acuerdo original con los Medias Rojas. Por otra Martínez había jugado la temporada 2017 completa a la defensa, por lo que, aunque su guante fue patético (-5 DRS), Boston se vió obligado a pagarlo como un jugador de posición, para luego colocarlo en una vacante de bateador designado.

Ahora mismo nadie en la industria, absolutamente nadie, daría un centavo para que Julio Daniel le juegue a la defensa. Ya es DH, y muy ocasionalmente jardinero (con enormes lagunas defensivas, que se hacen más grandes en la medida en que continúa perdiendo tiempo de juego a la defensiva).

Eso hace que de una buena vez, desaparezcan 15 de los restantes 29 equipos de competencia, porque obviamente todos sabemos que en la Liga Nacional no existe el bateador designado. Entonces, de los 14 equipos que pudieran “en teoría” interesarse en sus servicios, apenas unos pocos tienen el poderío económico suficiente para superar los 62.45 millones que le quedarían pendientes por los restantes 3 años. Un promedio anual de más de 20 millones para un bateador designado con más de 32 años y una historia de salud que nada le favorece.

El primero de este reducido grupo de equipos con potencial económico necesario para pagar dicha suma es los Yankees de Nueva York. Solo que ahora mismo la novena del Bronx está encharcada con el contrato de su bateador designado (Giancarlo Stanton), a quien deberán pagar 244 millones desde 2020 hasta 2027 (contando el buyout de 10 millones por no ejercer su opción de 25 millones para 2028). Ósea que de una vez están descartados.

Los Angelinos de Anaheim, otro equipo acostumbrado a dar megacontratos, les sucede algo similar a los Yankees, con su bateador designado Albert Pujols, a quien le resta por cobrar aún aproximadamente 60 millones de su acuerdo original de $240 M y 10 temporadas que firmara el dominicano allá por 2012. Pujols está bajo control de Anaheim hasta finalizar 2021. Ósea, descarte igualmente a la novena de Arturo Moreno.

Los Astros de Houston es otro equipo que le pudiera llegar al precio, solo que ahora mismo los cubanos Yuli Gurriel y el sensacional novato de 22 años Yordan Álvarez cubren las vacantes de 1B/DH. El primero de ellos atado a la organización por un contrato de 47.5 millones que caduca al finalizar 2020, y el segundo cobrando el salario mínimo y ni siquiera ha llegado a sus etapas de arbitraje salarial. Esto hace que los Astros ni siquiera se volteen a mirar a su antiguo empleado.

Dos equipos que tradicionalmente han invertido Grandes sumas en la contratación de agentes libres de primer nivel son Marineros de Seattle y Tigres de Detroit, sin embargo ambos están atravesando un crudo proceso de reconstrucción que los tiene desesperados descargando salarios ahora mismo. Ni siquiera se detendrían a mirar a Martínez.

Hay un trío de equipos que están compitiendo en la actualidad, (Tampa, Minnesota y Oakland), pero todos sabemos que no tienen el Mercado suficiente para abordar esas sumas. Además, en los casos de Oakland (Khris Davis) y Minnesota (Nelson Cruz), tienen a sus bateadores designados firmados para 2020 por cantidades inmensamente inferiores a los 20 millones. Tampa, por su parte, se hizo recientemente de los servicios del venezolano Jesus Aguilar, quien no probará la agencia libre hasta concluir 2022.

Los restantes equipos de la Liga, o no tienen el potencial financiero, o simplemente están en plena reconstrucción, y por un motivo u otro, Martínez no encaja bajo ningún concepto en sus planes futuros.

Entonces…….¿a donde irá J. D.?……¿a donde irá Boras?

Cómo maximo a tratar de renegociar el contrato con la gerencia de los Medias Rojas para tratar de eliminar las cláusulas de autoprotección que tiene colocadas el equipo para los últimos años del contrato, y que tanto Boras como Martínez puedan cobrar el resto del salario de una manera garantizada.

Por favor, se agradece no jugar con la inteligencia ni la capacidad intelectual humana.

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