September 24, 2020

Pelota Cubana

El mejor sitio de béisbol cubano

El Cuba. La crónica de un desastre.

Por: Yordano Carmona y Raúl Hernández Lima

Cuando muchos pensábamos que el equipo cubano de béisbol había tocado fondo, cuando nadie creía que se podía ir peor, en el momento en punto de quedarnos sin medallas, después de décadas de béisbol panamericano, viene la actuación de hoy a demostrarnos los contrario.
Seguramente usted no vio muchas veces un equipo visitante, fabricar 8 carreras en una décima entrada, después de acabar la novena con abrazo a una carrera. Pero para ver después al Home Club ripostar con 9, incluso después de dos outs, para dejar al campo al visitante, tendrá que remontarse a los piquetes del barrio, donde la épica y el desastre van de la mano.
No hubo adivino capaz de presagiar tal debacle en una selección tantas veces campeona olímpica y mundial. Ni el más loco de los pesimistas imaginó, un día como hoy, tal resultado y menos discutiendo un quinto puesto en el área Panamericana.
Si no se enteró, usted no está leyendo un cuento. Lo relatado acaba de sucederle a la selección nacional cubana frente al conjunto de República Dominicana. El aplastante score de 9 carreras en el décimo ining, firmaba la peor actuación de Cuba en estas lides y posiblemente, en la historia gloriosa de su béisbol.
Fue evidente en el partido, como en todo el campeonato, la ausencia de un líder dentro del conjunto, la falta de personalidad de los atletas. El ingenuo empirismo de batear y nada más, de tirarla a donde salga. Faltó el empuje de los campeones y la casta de los valientes. Faltó béisbol. Fuimos niños cuando se demandaban pantalones de hombre.
Para la anécdota queda una sola victoria, y sin faltar el respeto al rival (Argentina), tiene el mismo mérito que perder con ellos en el fútbol, si es permitida la analogía.
El béisbol nacional necesita despertar de los años sesenta y amanecer en el 2019. Así como la sociedad debe avanzar, en la misma medida de la dialéctica del desarrollo humano, debía avanzar el béisbol en la Isla. Sin embargo los dirigentes de nuestra pelota, prefieren hacer la vista gorda de los cambios necesarios y se aferran al nacionalismo hermético.
Las puertas de tantos con calidad, voluntad y amor a las cuatro letras de la franela, se cierran por el mero hecho de mudar su residencia y su manera de vivir. Importan más, muchas cosas, que la determinación de representar su país y la calidad como deportista.
La rigidez y el dogma encierran el deporte nacional en una profunda crisis, causante de que más de 700 atletas se perdieron en los últimos años.
Contrario a la afirmación casi por la fuerza (de ninguna manera por resultados) de quienes comandan nuestro deporte, se necesita urgente un cambio de ellos. Un cambio, que no sólo traiga nuevos nombres al triste panorama de la pelota, sino que aporte además y por fin, un cambio de mentalidad.
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