NUEVA YORK — Olvidar el pésimo inicio de temporada que han experimentado los Bravos de Atlanta sería más fácil en la teoría que en la práctica.

Ocupantes del peor récord de las Grandes Ligas al inicio de la jornada del miércoles, los Bravos trataron con un difícil calendario en abril, terminando el mes con una foja de 5-18, solamente superada por el 3-16 que logró la edición de 1988, que culminó el torneo con récord de 54-106.

De cara a su sexto año como timonel de los Bravos, el cubano Fredi González reconocía la situación difícil que sería esta temporada, una en la cual su conjunto iba a contar sin la presencia del as de la rotación, Shelby Miller, quien fue canjeado a los Diamondbacks de Arizona en diciembre de 2015, y un Guante de Oro en el campocorto, el curazaleño Andrelton Simmons, que también fue cambiado un mes antes durante la temporada muerta a los Angelinos de Los Ángeles.

¿Su programa para el mes inicial? En orden de sucesión tuvieron que medirse ante los Nacionales de Washington (dos derrotas), Cardenales de San Luis (tres reveses) y en Washington (cuatro rayitas en la columna de juegos perdidos). Aunque la amargura se le detuvo por la barrida de tres partidos que lograron en casa contra los Marlins de Miami, Atlanta enfrentó un trio de conjuntos con aspiraciones a los playoffs en Turner Field, que cerrará sus puertas a la conclusión de esta temporada, y perdieron dos de tres contra los Dodgers de Los Ángeles, tres con los Mets de Nueva York, y entonces tres corridos ante los Medias Rojas de Boston, un serie de cuatro juegos ida y vuelta que fue sellada con un triunfo por la novena de González para detener una recaída de ocho juegos.

“Es difícil”, comentaba González en entrevista con ESPN Deportes el martes por la noche dentro de la oficina del mánager del camerino del equipo visitante en Citi Field minutos después de que los Bravos lograron componer uno de sus mejores partidos de esta temporada: ocho magistrales entradas por el joven prometedor Matt Wisler, para limitar a los Mets a un hit en la primera blanqueada lanzada por Atlanta, y un bateo oportuno ante el as de Nueva York, Matt Harvey.

“Nosotros sabíamos que la temporada iba ser difícil pero no tan mala como nosotros empezamos. Hemos empezado contra tremendos equipos. Hemos jugado con muchos equipos difíciles (que) tienen buenos pitchers. Pero eso no es una excusa”, continuó el nativo de La Habana, Cuba, cuya escuadra podría terminar con un registro de 62-100, según las proyecciones de Fangraph.com.

“Nosotros hemos jugados buenos juegos. Hemos perdido muchos juegos de una carrera (tres veces) y dos carreras (un par de ocasiones). Pero lo que yo veo (es que) la oficina tiene paciencia y el plan que nosotros tenemos es el plan que traemos a los muchachos de las ligas menores. Yo creo que vamos a mejorar…”.

Atlanta (7-20) abordó el cierre de esta serie de tres partidos contra los Mets con seis jonrones, la peor cifra en las mayores, y cuarto peor con un promedio de bateo de .228. Los Bravos son los segundos peores en todo el béisbol con 83 carreras anotadas, marcando 3.19 carreras por partido, el peor promedio de los 30 equipos, y cuarto peores con 80 remolcadas.

“Los números lo dicen ahí. Estamos cerrados pero no bateamos. Cuando no bateas y no anotas carreras y el pitcheo todavía (no resulta, no vas a ganar)”, indicó González. “Nosotros tenemos un equipo que los peloteros de posición casi todos con viejos. Los pitchers son todos jóvenes. Pero yo creo que nosotros vamos a seguir mejorando con los muchachos que tenemos aquí”.

La alineación que González empleará este fin de semana tendrá un vistazo diferente con el inminente regreso del venezolano Ender Iniciarte, el jardinero titular y primer bate.

Iniciarte, que ha estado en la lista de lesionados debido a un tirón que sufrió en el tendón en la corva izquierda durante un partido el pasado 8 de abril, podría enfrentarse por primera vez ante los Diamonbacks, quienes lo enviaron a Atlanta junto con el súper prospecto, el torpedero Dansby Swanson, que este fin de semana fue promovido de Clase A a Doble A. Swanson reemplazó al curazaleño Ozzie Albies, de 19 años, que fue promovido a Triple A.

El anhelo de la afición de los Bravos es tener a Swanson, de 21 años y la primera selección del sorteo de 2015, en las mayores en algún punto de esta temporada junto a Albies para que tengan un gusto del béisbol al nivel más alto antes del traslado al nuevo Sun Trust Stadium en 2018.

La llegada de este dúo muy bien sellaría la salida del dominicano Erick Aybar, que llegó a los Bravos en el traspaso por Simmons, un cambio que le produjo a Atlanta varios prospectos a una de las mejores fincas del béisbol.

La semana pasada debutó el prospecto Aaron Blair, de 23 años, otro pelotero que fue incluido en el canje por Miller y que ha lucido bien en su primeras dos aperturas Grandes Ligas. En los próximos meses, González podría entregarle la pelota a otro prospecto de 23 años, Tyrell Jenkins, que en noviembre de 2014 fue parte del cambio que envió a Jason Heyward a los Cardenales por Miller.

La oficina central tendrá la paciencia como indica el mánager de los Bravos, pero la pregunta del millón es si ellos mismos serán de igual pacientes con los difíciles momentos que González experimentará antes de que inauguren el nuevo parque e inicio de una nueva época.